Acertar con la talla es un poco más delicado en el meñique que en otros dedos, porque suele ser el que menos margen de ajuste tiene y el que más varía de una persona a otra.
La forma más sencilla de calcularla es medir el diámetro interior de un anillo que ya te quede bien en ese dedo concreto y compararlo con nuestra guía de tallas; si no tienes ninguno a mano, puedes seguir los pasos de nuestro blog sobre cómo saber tu talla de anillo, donde te explicamos dos métodos fáciles de hacer en casa.
Ten en cuenta que un anillo dedo meñique se suele llevar algo más ajustado que los de otros dedos, precisamente para que no se gire ni se salga con el movimiento natural de la mano a lo largo del día.
Si después de medir sigues con dudas, o simplemente prefieres no complicarte con la talla exacta, nuestros anillos ajustables son una alternativa muy práctica: se adaptan solos a tu dedo, sin necesidad de acertar al milímetro, y son especialmente útiles para el meñique por lo variable que puede ser su medida.